Conversaciones sin sentido

Hernán, después de tanto pensarlo, tomó el teléfono y le habló a Roberta.

- ¿Está Roberta?

- ¿De parte de quien?

- De Hernán

- ¡Ay! ¡Que onda! ¡Soy yo!

- ¡Que onda! No te reconocí la voz, oye y ¿que onda?

- Nada y tu ¿que onda?

- Nada, nada. Aquí nomás. ¿Que haces o que?

- Nada, nada ¿y tu?

- Pos nada, nada. Oye y que onda ¿como estas?

- Muy bien ¿y tu?

- Bien, también.

- Que bueno. Oye pos platícame algo.

- No yo siempre empiezo, te toca a ti.

- Pos ¿que te platico?

- Ay “x”, lo que sea.

- ¡Ah, oye! Te ví ayer en el periódico. ¿Que onda eh? ¿Muy famoso o que?

- Ja, ja, ja. No, lo que pasa es que fui a cenar con unos políticos y ahí había un chorro de reporteros y pos tipo nos tomaron un chorro de fotos pero “x” o sea.

- ¿Y a que fuiste a cenar con políticos?

- No, lo que pasa es que, o sea, quiero ser político tipo cuando me gradúe y así. Es que te lo juro que México esta súper mal.

- Ya se. Te lo prometo que esa súper mal. O sea, la guerra de Chiapas, güeey, Salinas tipo se robó todo, o sea, está súper mal todo, de la fregada todo. También tipo los pobres, o sea, son súper pobres y a nadie le importa o sea. O sea, que hagan algo los del gobierno güey, o sea, no hacen nada.

- Si ya se, nada mas andan robe y robe.

- O sea, te lo prometo que la otra vez, estaba tipo parada en un semáforo y tipo un niñito, tipo se me acerca; o sea, pero lo hubieras visto o sea, estaba súper chiquito. O sea y tipo se me acerca tipo pos para pedirme dinero y así. ¡Güey! No traía nada de cambio, te lo prometo que me traumé y tipo el niñito se me quedaba viendo y me daba demasiada cosita y de repente, o sea, me valió, agarré todos mis cassettes y se los di. O sea me valió. En ese momento se me olvidó todo.

- No, ya se, es que esta de la fregada.

- Si, o sea y te lo juro que hay demasiados niños así y tipo tu los ves y tipo ¡cositas o sea! ¡pobrecitos! O sea, ellos que culpa y tipo también cuando me voy a dormir tipo todo rico, toda tapada, o sea, pienso demasiado en los que no tienen nada y te lo prometo que me siento súper mal.

O sea y te lo juro que qué padre que existan chavos como tu que quieran hacer algo, o sea, porque está de la fregada.

- ¡Ser o no ser, ese es el dilema!

- ¡Súper filosofo el niño!

- No, para nada, lo que pasa es que me acorde de esa frase, no creas que la invente yo.

- ¿Lees un chorro verdad?

- No para nada. Me choca leer.

- Ay si, ya se, es súper aburrido.

- Aunque hay unos libros fregones que yo leí, luego te los presto si quieres. Son súper diferentes. Están fregonsisimos.

- ¿Cuales oye?

- No me acuerdo de los autores pero los libros se llaman: “Como ser líder sin que la demás gente te influya”, “Como amar y ser amado”, Éxito a tu alcance”, “Vivir con personalidad”.

- ¿Todos esos has leído? ¡O sea, súper inteligente el niño!

- Si, pos, si. Pero o sea, no están tan difíciles.

- Ay, pero como quiera son un chorro güey. O sea que onda contigo: lees un chorro, quieres ser político, o sea te lo juro que eres súper centrado. Eres un niñazo. Super buen chavo te lo juro.

- Tu también eres súper centrada, si no, créeme que no estaría hablando contigo.

- ¡Ay, que lindo!

- ¡Te lo juro! Eres súper centrada. O sea, tienes un chorro de valores, no se, o sea, eres súper centrada. Te lo juro por Dios.

- No jures por Dios, esta súper prohibido.

- Si es cierto, se me olvido.

- Ay oye, me esperas tantito, es que esta sonando la otra línea.

Hernán espero unos minutos y…

- ¡Güeeey!, contestó gritando Roberta.

- ¿Que pasó?

- Le dieron anillo a Daniela, mi mejor amiga. O sea, ya se va a casar güeey, te lo juro que qué miedo, que raro. Estoy traumada.

- Oye y ¿quien es el novio o que?

- Rolando Riviera.

- Ah si, se quien es.

- Te lo juro que me da demasiado gusto o sea súper bien por ella. Te lo juro que es una divina.

- ¿Tiene tu edad?

- Es casi un año mas chica que yo.

- Esta bien chiquita ¿no?, digo para casarse.

Como que a los veinte años que raro.

- Eso si, la verdad que si, o sea, que flojera tipo casarte ahorita y ya no salir y tipo de que ahora tienes que esperar a que llegue tu esposo, o sea, tu vida cambia totalmente.

Si, la verdad, que qué flojera y además Rolando no gana tipo así de que ¡guau! o sea, ¿como le van a hacer para vivir? Que friega, la verdad es que qué friega. Y aparte me choca que tipo Daniela o sea, según ella nos haga pensar que Rolando gana un chorro y o sea, ¡pobre! Mi hermana trabaja en el departamento de recursos humanos donde trabaja Rolando y tipo ve los recibos y gana súper poquito, es mas ¿quien sabe como le ha de haber hecho para comprar el anillo? ¡Ay no oye, ya! Te lo juro que qué mala yo, o sea es mi mejor amiga y yo tipo hablando súper mal de ella. En serio que súper mal oye, te lo juro.

- Pos eso sí.

- A ver ¿me esperas tantito? es que se me hace que ya llegaron por mi mis amigas… sí, si son…

- ¿A donde van a ir? ¿O que onda?

- A cenar, y al cine y luego a dormir a casa de Daniela.

- Esta bien, oye y ¿que onda?

- Háblame mañana tipo a medio día para ponernos de acuerdo para ir a misa de siete ¿ok?

- Esa bueno, te hablo mañana para ir a misa.

- ¡Ok! ¡Gracias! ¡Que lindo! ¡Bye!

- Ricardo Dávila

* Cualquier parecido a la realidad regia, no es coincidencia, y si alguien cree que lo contrario, de seguro no ha vivido lo suficiente en Monterrey, N.L.!